Ha pasado una semana más desde que me operé de la espalda. Ya van tres. Me encuentro en un momento de más aceptación sobre lo que implica la recuperación. Estoy gozando esos dos cafés de la mañana en la cama, y esas casi dos horas tempraneras sumergida en la lectura. Siempre he tenido una parte adolescente, quizá de ahí ese gusto por escribir literatura infantil y juvenil, pero ahora como que se ha apoderado de mí, libros como Off campus y Más que rivales me tienen anonadada, ¿realmente estaré con los pies en la tierra o el hecho de que mañana cumpla 54 años sea una señal de que me niego a crecer, y ese tipo de libros sean un ancla para que no me salgan arrugas? No lo sé. Creo que estar en la recuperación me hace mandar todo a volar y disfrutar de los libros que se me de la gana. El domingo mi hermana me prestó Yesteryear, y lo acepté solo porque no me había llegado el tomo dos de Más que rivales, y tengo que aceptar que me está encantando. Es una lectura adulta, si es que acaso ese término existe, lo cual me dice que no solo soy capaz de disfrutar literatura juvenil, sino también de adultos. ¿Por qué encasillarme cuando puedo ser una multilectora, no crees?

Tiempo y escritura
¿Sabías que el tiempo puede ayudarte a sacar esa parte escritora que llevas escondida? Sí, así es. Podría considerarse una trampa, pero ¿qué importa? Yo lo uso


2 Comments
jaja, casi-felicidades y ojalá Yesteryear te guste tanto como a mí, lov u
Me encantó Yesteryear